EL PROFETA
Antes que te formaras dentro del vientre
de tu madre
antes que tú nacieras te conocía y te consagré.
Para ser mi profeta de las naciones yo te elegí,
irás donde te envíe y lo que te mande proclamarás.
Tengo que gritar, tengo que arriesgar.
¡Ay de mí si no lo hago!
Cómo escapar de ti, cómo no hablar,
si tu voz me quema dentro.
Tengo que andar, tengo que luchar.
No temas arriesgarte porque contigo
yo estaré,
no temas anunciarme porque en tu boca yo hablaré.
Te encargo hoy mi pueblo para arrancar y derribar,
para edificar, destruirás y plantarás.
|