CALLEMOS HERMANOS
Callemos hermanos, y vuelva el silencio
que ya hemos perdido el don de escuchar,
y en este tumulto de nuestras palabras
somos incapaces de escuchar a Dios.
Callemos hermanos, y que hable
el Señor...
Los hombres llevamos mil máscaras
vanas
para no encontrarnos con nuestra verdad.
Tememos mirarnos de frente a los ojos
y al ver lo que somos tener que cambiar.
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